Aniversario de la muerte de Juan Domingo Perón
Carlos Trotta | 06 jul 2011 | Comentarios (1)
El día 1 de julio se cumplieron 37 años de la muerte del General Juan Domingo Perón.
Empezaré por ese entonces cuando aún vivía en mi añorada y querida ciudad natal de Pergamino, enclavada en el epicentro de la pampa húmeda.
Hacía escasos años que había triunfado la Revolución del 43 encabezada por el General Arturo Rawson, pero por desavenencias entre los militares golpistas terminaron por colocar como Presidente de Facto, como se le denominaba, al General Pedro Ramírez, asignando al Departamento Nacional de Trabajo, luego Secretaría de Trabajo y Previsión, a un Coronel de 47 años, Juan Domingo Perón.
Aquí comienza el contacto de Perón con los obreros ¡A LOS 47 AÑOS! (se desconoce alguna actuación anterior al respecto) es ahí cuando comienza a captar la voluntad política de los trabajadores, logrando que se aprobaran decretos leyes de primordial importancia en el campo laboral; su poder aumentaba junto con su popularidad. En 1944 el general Edelmiro J. Farrell accede a la presidencia y nombra a Perón Vicepresidente y Ministro de Guerra. A principios de Octubre de 1945, y por su implicación en un levantamiento cívico militar fue quitado de sus cargos y confinado en la isla Martín García, pero Eva Duarte, y los compañeros de uniones de trabajadores reunieron a los trabajadores del Gran Buenos Aires, y con esa presión, fue liberado el 17 de Octubre de 1945.
Fue en estas fechas cuando comencé a tener conocimiento del entonces Coronel, tanto en mi casa como en la de mis amigos no se hablaba de otra cosa que de las convulsiones que se estaban desarrollando en el país y que auguraban cambios, había manifestaciones en forma constante y recuerdo que mis padres y demás, estaban pendiente de la radio tratando de informarse.
La historia es bastante conocida como para que la cuente ahora en este escrito, pero si quiero reiterar que fui contemporáneo de ese proceso, si bien recién pude empezar a tener conciencia de lo que realmente estaba sucediendo unos pocos años después, de lo trascendental de esos acontecimientos, cuando ya comencé a cursar el bachillerato, allí no se podía ser indiferente a lo que sucedía en el país, allí supimos quién era el ya General y cuales eran sus pretensiones e intenciones, no nos gustaba su estilo populista y demagógico, la mayoría comenzamos a discutir sus decisiones y a profundizar, dentro de nuestras limitaciones, y por supuesto en nuestro ámbito, su accionar.
Era un hombre con un gran carisma, llagaba a la gente con gran simpatía e inmediatamente establecía una profunda empatía, pero donde más profundizó estas características fue con las clases más necesitadas, donde desarrollo con gran habilidad política, lo populista y lo demagógico.
Era el mayor vertedero de votos…
No tenía el más mínimo pudor por lo que hacía, con tal de conseguir estos propósitos, como por ejemplo encarcelar a sus opositores a los que tildaba de “oligarcas” “vende patria”, con total desprecio hacia quienes no pensaban como él, los presentaba ante la opinión pública como los enemigos acérrimos del quehacer argentino, y fueron famosas las frases que utilizaba para reafirmar lo que opinaba sobre sus enemigos, que no sus adversarios políticos:
“Para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista”, los demás éramos parias merecedores del desprecio.
“Por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos”, en clara alusión de cuales eran los postulados peronistas… justicialistas.
“Al amigo todo, al enemigo ni justicia”, frase que no hace sino reafirmar lo anterior.
“Repartiré alambre de fardo para colgar a los enemigos” otra “democrática” frase refiriéndose a los que no pensaban como él…
“Los dejo reunirse en las esquinas y no hace otra cosa que hablar mal de mi”, aludiendo a la “libertad de expresión” que “otorgaba” a los adversarios políticos, como si de un Rey se tratara dando ciertas licencias a sus súbditos…
Pero estas no eran frases que aparecían en la prensa, lo que podría hacer suponer que tal vez no eran vertidas por él. No. Fueron dichas durante las tantas alocuciones a que nos tenía acostumbrado, alocuciones que duraban horas y horas, porque otra de las habilidades que tenía era su verbo…rragia, y las hacía a través de la red de Radio Nacional, con conexiones para todo el país.
La Radio, como así también otros medios de comunicación, estaban férreamente controlada por el régimen, y aquí se daba otro tanto de lo mismo, quien no se avenía a los dictados del sistema por él establecido, no tenía lugar para desarrollar su trabajo. Muchos tuvieron que exiliarse en el extranjero.
Se rodeó de gente sin escrúpulos que se acercaban con el propósito de tener una posición económica y social que con sus dotes personales no lo lograban, solo tenían que tener obsecuencia, genuflexión y aprender a expresar de continuo una alabanza al General y a su segunda esposa, María Eva Duarte.
Luego de alcanzada esa posición pasaban a ser grandes personajes que en la jerga popular se los denominaban “jerarcas”, tenían gran influencia y se movían como si fueran personas de distinción y de calidad. Nada más lejos de la realidad.
Eran quienes a través de esa “categoría o condición social lograda”, hacían uso y abuso de esa posición dominante e intervenían y manejaban grandes y suculentos negocios que les otorgaban vivir en una posición económica que fuera de ese encaje político jamás podrían obtener.
Muchas fueron las medidas adoptadas por los dos primeros gobiernos que presidió,
citaré las más importantes, que fueron trascendentales para el país:
–En 1947, se estableció el sufragio femenino sancionando la ley que reconocía a todas las mujeres mayores de 18 años el derecho a votar y ser votadas, desde entonces existe el sufragio universal.
–En 1947 anunció un Plan Quinquenal para fortalecer las nuevas industrias creadas, y comenzar con la siderurgia y generación de energía eléctrica (industria pesada).
– En 1948 se adquieren los ferrocarriles a capitales extranjeros, en su mayoría ingleses, y se crea la empresa Ferrocarriles Argentinos.
A propósito de esta compra, hay que recordar que el entonces Ministro de Economía, Miranda, les regaló un millón de pesos de la época (paridad con el dólar) a los ingleses, aduciendo que los habían comprado muy barato…
Otra frase del General:
“En la Nueva Argentina los únicos privilegiados son los niños”
Pero introdujo en los textos escolares de dibujos, fotografías y textos laudatorios de Perón y Evita tales como: “¡Viva Perón!; Perón es un buen gobernante; Perón y Evita nos aman” y otros por el estilo, que no hacían más que confirmar el uso discriminatorio que hacía del poder autoritario, queriendo sembrar en al ámbito escolar la semilla de sus postulados políticos en las mentes infantiles…
Otro tanto de lo mismo en la escuela secundaria introduciendo la asignatura “Cultura Ciudadana” que en la práctica era un medio más de propaganda del gobierno, sus protagonistas y sus realizaciones.
Publicado el libro La razón de mi vida, de Eva Perón, de nulo valor literario, el mismo fue texto obligado tanto en el nivel primario como en el secundario.
Otorgó beneficios a los trabajadores, a través de aumentos salariales y conquistas sociales. alentando enormemente su agremiación en sindicatos que respondían a la corriente laborista y ayudó a establecer el predominio de la Confederación General del Trabajo (CGT) como central unitaria.
El presidente del Partido Laborista, Cipriano Reyes, se negó a aceptar la disolución del mismo; sufrió un atentado contra en el que resultó muerto su chofer. Más tarde lo encarcelaron hasta el final del gobierno peronista, acusado de planear el asesinato de Perón.
Cipriano Reyes fue a quien recurrió Evita el 17 de octubre de 1945, para que movilizara a su partido para lograr la liberación del encarcelado Perón.
¡Así le pagaron…!
Perón les enseñó a los trabajadores cuales eran sus derechos, como hacerlos valer y como utilizarlos, pero no les enseñó cuales eran sus obligaciones… y este fue un error fundamental para el posterior devenir, no ya solo de los trabajadores, sino para el país en su totalidad.
En noviembre de 1950 los ferroviarios hicieron una huelga por reclamos salariales que finalizó con un “acuerdo de caballeros” entre huelguistas y funcionarios del Ministerio de Trabajo conforme al cual volverían al trabajo el día 24 de noviembre, se les daría un aumento salarial y se dejarían sin efecto las sanciones aplicadas a los huelguistas. Pero en la primera semana de diciembre el gobierno dejó sin efecto el convenio alcanzado despidiendo y encarcelando a los líderes del movimiento de fuerza. Perón hizo renunciar al Secretario de Transportes, coronel Castro, en enero de 1951. Comenzó entonces una nueva huelga en todas las líneas ferroviarias, con el objeto de reclamar la libertad de los dirigentes detenidos. El gobierno declaró ilegal el conflicto pero la huelga continuaba. En un discurso pronunciado el 24 de enero dijo Perón refiriéndose a los trabajadores ferroviarios: “El que vaya a trabajar, estará movilizado, y el que no vaya será procesado e irá a los cuarteles para ser juzgado por la justicia militar, de acuerdo con el código de justicia militar”. Al día siguiente un decreto dispuso la movilización militar de los ferroviarios. Cerca de dos mil trabajadores fueron detenidos y unos trescientos quedaron en prisión, produciéndose el retorno al trabajo de los huelguistas tres días después.
Así actuaba el Gobierno peronista con los trabajadores que tanto protegía, especialmente con los que no estaban de acuerdo con sus pensamientos y no respondían a sus directivas. Otro claro ejemplo de la democracia que tan pomposamente proclamaban.
Estableció, puso en práctica y manejó el monopolio de la información como así también un monopolio de los medios de comunicación para consolidar su influencia en las masas… y tres libertades básicas se vieron restringidas: 1) libertad de expresión con sus dos variantes, la de pensamiento y la de opinión; 2) libertad de prensa y 3) libertad de imprenta. Además conformó un sistema articulado de normas para los medios de radiodifusión. De esta forma se dio paso a la manipulación y distorsión informativa utilizada tanto para los medios afines al gobierno como para los medios condenatorios del régimen.
Recuerdo un hecho, del cual fui testigo, ocurrido en la ciudad de Buenos Aires, a principios de los años ’50: iba en un autobús desde el Congreso hacia el Once (dos barrios tradicionales de la ciudad) cuando en un lugar determinado del trayecto observé a una pareja de ancianos que estaban sentados delante de mí, de pié, a su lado, iba un señor de aspecto normal quien en forma imprevista comenzó a gritar y dirigiéndose al conductor le dijo: ¡Pare! ¡Pare el autobús! ¡Llamemos a la policía porque estas personas están hablando mal de Perón!
El autobús se detuvo, vino la policía y por desacato a Perón, se llevaron detenidos a los ancianos, un hombre y una mujer…
Esto es delación, pura y dura… estaba generalizada en el país.
En todas estas “cosas” asentó su régimen el General…
Los gobiernos de Perón se caracterizaron por un agudo conflicto entre peronistas y anti-peronistas. El conflicto terminó con el derrocamiento de Perón, por parte de los militares con la denominada Revolución Libertadora.
Aquí comienza otra historia del hombre que tuvo más poder en la República y también comienza otra historia para el país.
Exilio en varios países y Argentina que intenta reconstruir una Nación sin Perón; nueva Constitución; nuevos gobiernos; sindicatos que se oponen; más gobiernos militares; sindicatos que se oponen; Perón dando consignas de oposición desde España; aparición de los Montoneros y del Ejercito Revolucionario del Pueblo, quienes empiezan con los atentados, con los secuestros, con los asaltos a los bancos, con los asesinatos… y el Líder y el Creador del Peronismo lanza su famosa frase: “Si yo estuviera 20 años estaría tirando bombas”.
Una frade muy oportuna como para pacificar el país que no hace más que terminar de retratar al Señor que en su momento tuvo el alto honor de ser una de las siete fortunas más grandes del mundo… y ello conseguido con el humilde sueldo que en su momento declaró que era de 300 pesos mensuales (en paridad con el dólar)…
Regresó al país donde murió el 1 de julio de 1974, siendo Presidente de la Nación, en su tercer mandato, dejando a su viuda, a la sazón Vicepresidente, para dirigir el país. Para “dirigir…”
Tamaña dirigente que dio lugar a la llegada de otra revolución militar, la más sangrienta y sanguinaria de todas las que sufrió la República, pero también tuvo como causa la desvastadora acción de las guerrillas.
Me he detenido y extendido en varios acontecimientos sucedido en la vida de este singular personaje para que se pueda comprender mejor, no solo su trayectoria, sino también como esa misma trayectoria define y explica, que no justifica, lo que es la Argentina de hoy, lo que son los que manejan el país, sus corrupciones, sus hipocresías, sus embustes, sus engaños, sus patrañas…
Este es el hombre que transformó en profundidad a la Argentina, tuvo en sus manos hacer de la Nación una de las primeras potencias del mundo, pero lo hizo para mal y no para bien.
Termino con otra de sus frases:
“La única verdad es la realidad”.
NO HAY MÁS QUE VER LO QUE ES HOY ARGENTINA.
Te felicito por la nota que debieran leer todos los jovenes que hoy estan hablando de Peron sin tener la mas palida idea de la realidad de los tiempos dictatoriales.