Carlos Trotta | 30 may 2011
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Las últimas elecciones municipales y autonómicas celebradas el 22 de mayo pasado, han arrojado unos resultados que me hacen pensar que en varias comunidades y municipios, teniendo en cuenta los antecedentes, han dado carta blanca de continuidad para los abusos que muchos componentes de listas electorales supuestamente cometieron y que tantos titulares brindaron a la prensa en tiempos muy cercanos.
Barra libre es la frase que me indica con mayor exactitud la situación que se plantea de ahora en más. Si antes de las elecciones la corrupción o las supuestas corrupciones, campaban a sus anchas, lo que nos espera en lo inmediato con tantos imputados que resultaron electos es para ponerse a temblar.
Creen estos que el respaldo que le dieron sus votantes los exime de cualquier sentencia desfavorable que resulte en los juicios que tienen pendientes, pero olvidan o pretenden olvidar que hay cosas que las sentencias volcadas en papel, en negro sobre blanco, no expresan la verdadera afrenta que lleva implícito el hecho de que personas que ejercen un cargo público en la administración o en un cargo en el partido político que milita, estén imputadas.
Quien ambiciona y desea ejercer un cargo público debe tener un foja de servicios intachable, que acredite que es integro, probo, honrado, honorable que lo haga respetable, libre de toda sospecha.
Precisamente estos condicionantes propios de una persona de bien, no condicen con quienes han resultado electos en varias regiones de la geografía española en representación del Partido Popular.
En la Comunidad de Madrid, de ahora en más las “tonterías” pasan a tener estatus de gobierno, se ha dado paso al todo vale, en los municipios donde más ha incidido el caso Gürtel, los ciudadanos le han dado carta de ciudadanía a los supuestos corruptos, le han brindado “un voto de confianza” para que sigan ¿administrando? la cosa pública.
En la Comunidad de Valencia, una de las más marcadas por la corrupción, otro tanto de lo mismo ¡Y que tanto!
Ahora el Presidente de esa Comunidad, el Señor Francisco Camps, “podrá querer con el otro huevo” a su amiguito del alma, sin ningún temor, hay licencia para ello, la ciudadanía ¡Les perdona…!
El Presidente de la Diputación de Castellón, el Señor Carlos Fabra, se retira de la política con el manifestado orgullo de que sigue otro Fabra en la política de Castellón, su hijo ¡Quien seguirá sus pasos…! Y lo ha dicho sin el menor atisbo de vergüenza… es más, con un insultante énfasis…
La ciudadanía les otorga la impunidad que necesitan para seguir cometiendo supuestas fechorías que, en su momento, investigará la justicia y cuando llegue lo que esta determine se verá…
“De mientras” como se decía en mi lejano pueblo pampeano, a seguir, que el viento viene de cola…
Menudo ejemplo para la juventud que está arribando a esta, nuestra sociedad española, les estamos dando coordenadas hipócritas, sin tener en cuenta que son unas líneas viciadas que le servirán para determinar su posición en el mundo al que llegan y que por ello tendrán que solventar los mismos padecimientos que nos está tocando vivir.
Vuelvo a recordar algunos párrafos de la letra del tango Cambalache, del argentino Enrique Santos Discépolo, Discepolín, escrito en 1935:
Que siempre ha habido chorros (ladrón)
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
——————————-
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador…
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
——————————-
¡Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón!
Cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón…
Han pasado 76 años y lo que entonces escribía el autor de este tango tiene plena vigencia hoy, en esta España actual, como si los personajes tomaran forma y vida, mostrándonos una patética realidad.
Fotografía de benjaminasmith
Un gran abrazo,querido Lucho,de todo corazón.
Tato.-
Desde Buenos Aires,Argentina, donde los ricos son cada vez mas ricos y menos en cantidad.
Olga
UN ABRAZO
VASCO